"Bob Dylan es un modelo, un padre, que cuando dudo en mi accionar en la música lo escucho. Haberlo visto en vivo (marzo de 2008, en Buenos Aires), cambió mi concepción de la música, entendí quién era él", sintetizó Santiago Caminos, compositor, cantante y guitarrista de Tripas Calientes.

Santiago ponderó especialmente la trayectoria de Dylan dentro de la literatura. "Es el mayor exponente de la literatura del rock, su obra se estudia en las universidades norteamericanas porque tienen una incomparable belleza estética en el uso de las palabras y las imágenes, con un alto valor conceptual", destacó quien también es profesor de inglés.

El compositor, cantante, músico y docente Jorge Farall, destacó que el hecho de que haya sido nominado al Nobel de Literatura dice mucho sobre Dylan. "A nivel literario es riquísimo, y así como tuvo su momento de complejidad terminó haciendo una síntesis en la que sus letras son más simples, pero sin perder la riqueza", señaló.

"Construye imágenes impresionantes, y tiene una verborragia tan fuerte y extensa... y no por llenar espacios, porque cada línea es un mundo", remarcó Farall, quien también destacó que fue siempre un artista que asumió un compromiso social y por la paz muy fuerte.

Caminos completó su valoración con la condición de músico de Dylan. "Es muy bueno, y permitió el ingreso del folk al rock", señaló.

Farall recordó que conoció a Dylan leyendo sobre Los Beatles. "Fue uno de los quiebres más grandes para todos ellos haberse conocido, a tal punto que hay un antes y un después para la banda y también para él", dijo.

Además, Farall señaló que cuando lo "descubrió", en los 70, se obsesionó con la novedosa forma de tocar la guitarra y la armónica al mismo tiempo. "Me recorrí todo Tucumán para conseguir un soporte para la armónica", contó.